Cogido con pinzas



Así va a estar este artículo urgente por varias razones. La primera porque no dispongo de mucho tiempo, pero tengo que escribirlo. La segunda porque hace referencia a algo de lo que me acabo de enterar, pero se refiere a un evento que terminó ayer mismo.

Uno escribe mucho más de lo que publica aquí en la bitácora. Puedo decirte que tengo un par de artículos comenzados que hablan, uno, de los carteles del Festival de Cine de Málaga (de uno en concreto, vamos) y otro, del plagio inconsciente y las casualidades.

Pues bien, aprovechando el domingo por la mañana para navegar y ponerme al día de lo que se hace en mi ciudad en cuanto a diseño gráfico, me encuentro con que estos días se ha estado celebrando el (primer) Festival de Cine Español Tánger / Málaga, cuyo cartel presenta como motivo principal una idea que yo mismo utilicé hace un par de meses en la portada de un directorio de empresas culturales que diseñé para CEPES y la Junta de Andalucía, el cual debe estar a punto de salir de máquinas. Me he puesto a escribir sin saber siquiera quién ha diseñado el cartel, pero es curioso pensar que dos personas estaban trabajando a la vez sobre un mismo concepto. Ni yo conocía el cartel ni creo que mi propuesta haya trascendido más allá de mis clientes. Es curioso en el sentido más inocente.


Detalles del cartel y mi portada, donde juego con las ocho bandas de color de una carta de ajuste.