Da más de lo que te quedas


Serie MODOS DE COLOR / 3

Tenemos, por un lado, que los dispositivos que emiten luz (como tu monitor) representan los colores mediante la síntesis aditiva (llamada así porque se basa en la suma de los tres colores primarios de la luz: rojo, verde y azul), mientras que sobre objetos que no emiten luz (que por lo tanto la reflejan, como el papel en el que puedes imprimir este artículo) el color se obtiene por medio de la síntesis sustractiva (ahora veremos a qué se debe ese nombre). Nuestro objetivo es comprender la razón de que se haya elegido este procedimiento (mezclar pigmentos cian, magenta y amarillo) para la impresión en color.

La síntesis de color basada en la mezcla clásica de pigmentos de los aristas (el rojo, azul y amarillo que mezclábamos con nuestros rotuladores cuando éramos pequeños) queda descartada como procedimiento de reproducción del color porque la gama que se obtiene es sensiblemente menor.

La clave está en el hecho de que los objetos absorben unos colores de la luz y reflejan otros (los que vemos e identificamos como el color del objeto en cuestión). Un objeto es rojo porque refleja la componente roja de la luz blanca que nos rodea y absorbe las componentes verde y azul. Es decir, absorbe más color que el que refleja. Eso va a ocurrir con todos los objetos que coincidan en color con los primarios de la luz.

En general a los pigmentos les ocurre eso: absorben más color que el que reflejan. Es la razón por la cual cuando mezclamos dos pigmentos (tintas de dos colores, por ejemplo) el resultado es siempre más oscuro que el de los ingredientes. Con la luz pasa lo contrario: mezclar luz de dos colores siempre da como resultado un color más claro.

¿Qué podemos entonces hacer para evitar este emborronamiento de los colores? Es decir, ¿qué colores tomaremos como principales en la impresión que nos permitan representar una gama más amplia? Pues aquellos que tengan la virtud, aplicados sobre el papel, de reflejar más componentes de la luz de los que absorben. Esos son precisamente el cian, el magenta y el amarillo. La piel de un limón absorbe sólo uno de los tres colores primarios de la luz —el azul—, mientras que refleja los otros dos en una proporción muy similar, de modo que percibimos la mezcla de los dos componentes de la luz reflejada —rojo y verde— como amarillo. El uso en la impresión de este trío de pigmentos seguirá respondiendo a una combinación sustractiva (así llamada porque despojamos a la luz blanca de uno de sus componentes), pero es la que nos ofrece una mayor gama de colores representables.

La relación de los dos tríos de colores (rojo, verde, azul y cian, magenta, amarillo) es totalmente complementaria. En los esquemas de la síntesis de color unos son secundarios cuando los otros son primarios, y el color absorbido y el reflejado en cada caso aparecen opuestos en dichos esquemas.


Componentes absorbidos y reflejados de la luz blanca en el caso de objetos de colores diferentes. Los objetos negros absorben toda la luz, mientras que los blancos la reflejan por completo.