Contar la luz



En Photoshop y otros programas de edición de imágenes existe una herramienta muy útil: el histograma. Es un gráfico que muestra el rango tonal de una imagen, es decir, la distribución de sus píxeles respecto al continuo de iluminación que va desde la falta absoluta de la misma (el negro, representado en el extremo izquierdo) hasta la máxima iluminación (el blanco, en el derecho).



El perfil que forma el histograma está formado por 256 columnas de un píxel de ancho que muestran la cantidad relativa de píxeles que hay con cada grado de iluminación (los 256 niveles de la escala de grises). De manera análoga, el histograma puede mostrar los niveles de intensidad de color y de cada una de las componentes RGB por separado.


Imagen original.


De izq. a der.: histogramas de luminosidad, color y canales superpuestos.


Histogramas correspondientes a cada uno de los canales.

De un vistazo al histograma podemos extraer información valiosa acerca de la imagen. Un perfil llano denota una distribución homogénea de sombras, medios tonos y luces en la imagen; una cresta pronunciada indicará la existencia de una mayor proporción de píxeles con un nivel de iluminación similar. Veámoslo con ejemplos:


Imagen muy contrastada: los picos del histograma aparecen en los extremos, sobre todo en el oscuro.


Imagen donde predominan, por un lado, un tono claro muy específico (columna del histograma, fondo de la imagen) y los tonos medios-oscuros.


Imagen con predominio de los medios tonos; no hay colores excesivamente claros u oscuros.

Veamos ahora cómo refleja el histograma las variaciones en la imagen:


Fragmento de la imagen original; el histograma es diferente del que aparece bajo la imagen del principio del artículo porque en esta ocasión toma los datos de una cantidad diferente de píxeles.


Aumento del brillo: el perfil del histograma se desplaza a la zona de las luces, aparece un pico de iluminación procedente de la zona donde la imagen se ha "quemado".


Aumento del contraste: los tonos se distribuyen homogéneamente por el histograma, pero aparece el denominado "efecto peine": se pierde la continuidad de los tonos ya que hay menos colores y se han separado entre sí. Aparecen el blanco y el negro puros en gran proporción.


Aumento de la luminosidad: el perfil "se aplasta" hacia el estremo de las luces. Nótese la diferencia con el incremento de brillo.


Aumento de la saturación: el perfil "se aplana" porque aparecen tonos extremos.

Un histograma que muestre su perfil discontinuo o excesivamente polarizado puede hacernos ver rápidamente que la imagen con la que nos disponemos a trabajar debe ser corregida o incluso rechazada —aunque a simple vista parezca “potable”—, pues soportará mucho peor cualquier ajuste.