El dibujo inquieto



SEYMOUR CHWAST
1931 : Nueva York . EUA


Este artículo va a ser el homenaje a uno de los primeros que conocí entre los grandes, de cuya mano entré por una puertecita que daba a un mundo que hice mi hogar. A principios de los ochenta conocí su obra antes incluso de saber la relación que lo unía con Milton Glaser. Ellos dos, junto con el ilustrador Edward Sorel, fundaron los Push Pin Studios en 1954, uno de los lugares y momentos clave en la historia del diseño gráfico.

Desde mi punto de vista Milton fue quien más claro tenía el nuevo arte, Edward era el proveedor de imágenes (a las que dotó de una poderosa carga de intenciones bajo los trazos clásicos) y Seymour estaba en medio; para mí personifica un punto de inflexión en la evolución (personal) de nuestro oficio: cuando el ilustrador reduce al mínimo la forma de su arte para convertirlo en un medio inmediato de expresar la máxima cantidad de información. Sin dejar de ser nunca dibujante, su obra nos muestra a nosotros mismos cuando, pasada la niñez, nos damos cuenta de que nuestros dibujos no quieren quedarse ahí, en la expresión artística, sino que buscan un hueco diferente, una libertad que mezcle lo textual y lo gráfico, una función más allá de la estética.

En la red encontrarás pruebas de su trazo sencillo y colorista, de su humor, su antibelicismo y su manera de rozar todas las vanguardias del siglo pasado.