Y tú, ¿de quién eres?



Aunque no te especialices en el estudio o la práctica de la tipografía, a medida que ejerces tu labor de diseñador gráfico te vas familiarizando con los tipos de letra, sus nombres, los de sus creadores y, leyendo aquí y allá, te vas componiendo mentalmente una historia esquemática que cumple ya siglos. Detallar esta historia es algo que no me atrevo (aún) a afrontar en este espacio, en parte porque hay que hacerlo bien y eso precisa tiempo, en parte porque ya hay recursos en la red que satisfacen esa necesidad; si acaso, en el futuro me detendré a comentar momentos concretos de ese pasado.

Como digo, a pesar de que la práctica va a permitirnos reconocer fácilmente ciertas familias tipográficas —los nombres de las Times, Helvética, Garamond, Bauhaus y Futura nos van a venir a la cabeza nada más verlas o necesitarlas—, ¿cómo se puede identificar una fuente que hemos visto en algún sitio o de la que tenemos una muestra delante? ¿Cómo saber siquiera su nombre para poder adquirirla si nos hace falta?

Cuando no existía Internet, yo echaba mano del Typecosmic: un extenso catálogo de los tipos más comunes en dos volúmenes (serif y sans serif). Cada una de sus ochocientas páginas por volumen muestra una variante de esos tipos en gran tamaño, así como aplicado a un texto de varias líneas en tres cuerpos diferentes. Incluso guiado por sus precisas tablas de contenido y sus índices, era a veces necesario dedicarle un buen rato a encontrar un tipo concreto del que quizá sólo reconocías la curva de una ge y el comportamiento de los trazos de una eme mayúscula.


Algo de nostalgia, un reverente respeto por los libros y el extraordinario placer de observar la letra impresa hacen que conserve mis Typecosmic.

Hoy la red nos ofrece varias herramientas que hacen esa tarea incluso amena. Tenemos, por ejemplo, páginas que identifican una fuente por eliminación a partir de una batería de preguntas sucesivas que nos van formulando acerca de la forma de las letras; suelen ofrecer una opción útil: limitar las letras acerca de las cuales nos van a preguntar si es que sólo disponemos de un corto texto de muestra. La página de este tipo que yo más frecuento es Identifont, aunque la muy recomendable página letrag ofrece un servicio similar en español. Dedicarle los minutos necesarios a este proceso suele recompensarnos con el hallazgo de la fuente exacta que buscábamos.

El TypeNavigator de FontShop parte de un pequeño muestrario de formas del que nosotros elegimos la más parecida a la que nos interesa. Una vez hecho, aparece un menú icónico de características relacionadas con esa forma básica entre las que deberemos elegir la anchura, peso, contraste, etc. que mejor se ajusten a la muestra que queremos identificar. El proceso es rápido, pero muchas de las características que señalamos pueden ser incompatibles (a pesar del filtro que ya la página se encarga de establecer), por lo que muchas veces hay que realizar varios intentos.

Algo más sofisticada es la posibilidad que brinda What The Font?!, un servicio del portal de distribución de fuentes MyFonts. Aquí subimos una imagen del rótulo a desentrañar (lo más grande y nítida posible) bien desde nuestro equipo o proporcionando la dirección de una página de la que extraerla. A continuación se realiza un reconocimiento automático de los caracteres individuales de la imagen y se nos pide comprobar que es correcto. Corregidas por nuestra parte las correlaciones necesarias, la página nos muestra un listado con las fuentes que encuentra más parecidas.

Además del valioso servicio que estas páginas ofrecen, su uso nos permite conocer fuentes alternativas relacionada formalmente con las que en principio nos interesaban. A nivel didáctico, los procesos que llevan a cabo estás páginas nos implican en el conocimiento de la naturaleza y variedad de la morfología de las letras.


[izq.] Algunas de estas páginas —aquí, letrag— ofrecen la posibilidad de introducir un texto una vez identificada la fuente para hacer pruebas, [cen.] aspecto del menú de TypeNavigator y [der.] proceso de identificación de caracteres de What The Font?!