Armonía en la práctica


Serie USO DEL COLOR / 3

Vamos a analizar un proyecto real que destaca por su armonía cromática para comprobar si encaja con alguno de los modelos propuestos.

Tomaremos como ejemplo una tarjeta de felicitación realizada por Studio Dumbar para la Amsterdam Sinfonietta.



Lo primero que advertimos es que los colores escogidos no los vamos a encontrar en el círculo cromático que hemos estado utilizando para la comprensión de los conceptos básicos. Hemos de ampliarlo con gamas ascendentes y descendentes de luminosidad; creando círculos cromáticos concéntricos por el interior y el exterior del original de modo que cada uno de ellos vaya gradualmente ganado o perdiendo luminosidad, obtendremos un gráfico como este:



donde el círculo original de colores saturados se ha señalado encerrándolo entre dos circunferencias negras. Ahora sí disponemos de una gama completa de tonos donde ubicar las tres tintas principales utilizadas en el proyecto, que resultan estar casi alineadas en la prolongación del diámetro complementario entre azules y naranjas.



A la vista de este gráfico podemos sacar varias conclusiones. La primera salta a la vista: una cosa es tomar el círculo cromático fundamental como referencia y otra muy distinta ceñirse a sus tonos —es buena idea disponer de un esquema con variaciones de luminosidad como el de este artículo—. La segunda, y quizá la más importante, es general: las reglas en el arte no deben tomarse estrictamente. Aquí vemos que los colores no coinciden exactamente con la línea que marca los opuestos en el círculo cromático, sino que ha habido cierta libertad a la hora de elegir los tonos. Además hay que destacar que se ha intentado también equilibrar la luminosidad total del proyecto entre un tono oscuro de fondo, muy pesado visualmente hablando (cerca del centro negro del círculo cromático) y otros dos tonos claros —más el blanco— con una presencia menor a título individual, aunque equivalente en conjunto.

En resumen, vemos que este proceso de búsqueda de la armonía usando el color parte de unas normas sencillas que tomamos como base para desarrollar una idea. La clave es esa: se trata de una base; nada más… pero nada menos. Nuestro criterio ampliará el alcance del frío modelo geométrico para dotar a nuestro proyecto de una identidad propia. Ese margen de libertad se alimenta de nuestra experiencia más sensorial del color.