El cuadratín


Serie CONCEPTOS TIPOGRÁFICOS / 5

l paso de la impresión manual a la digital se ha producido en muy poco tiempo —de forma limitada, aún conviven— y la segunda heredó los conceptos y la terminología tradicional teniendo que adaptarlos a toda velocidad a procesos que unas veces eran nuevos y otras suponían un enfoque técnicamente distinto de las mismas cuestiones. En esa transición muchas nociones fueron mal adaptadas, comprendidas o traducidas entre profesionales de distintas disciplinas que ahora tenían la necesidad de relacionarse. En el tema que nos ocupa surge una duda para cuya solución he de remitirme a aquella época y explicar los orígenes de ciertas palabras: ¿cuáles son los límites superior e inferior de la definición de un tipo de letra? Es decir, cuando yo escribo un texto con un tamaño de doce puntos, esos doce puntos, ¿qué están midiendo? ¿De dónde a dónde?

Ésa es fácil: lo que los diseñadores digitales entendemos como tamaño de carácter es la dimensión del cuadratín correspondiente a ese tipo. Cuando un tipógrafo está diseñando un tipo de letra, no trabaja con dimensiones, sino con proporciones, es decir, tiende las cuatro (o cinco) líneas de la pauta a las distancias que sus ensayos le indican como las más convenientes y sobre ellas dibuja. Bien desde ese inicio, bien como paso final, el tipógrafo añade dos espacios suplementarios, por encima de la línea de ascendentes y por debajo de la de descendentes. Son dos espacios proporcionalmente pequeños que sirven para crear una separación mínima entre las líneas de texto y que no interfieran —ni siquiera se toquen— los rasgos descendentes de los glifos de una línea con los ascendentes de los glifos de la siguiente. Pues bien, la distancia vertical entre esas dos líneas extremas es la que define el tamaño del tipo. El cuadratín es un cuadrado que tenga de lado esa distancia.


« La suma de los tres ojos da la latura del cuerpo (o simplemente, "da el cuerpo") tal y como lo entendemos hoy [c], aunque desde antiguo y en rigor hay que añadirle los hombros superior e inferior [q]

En una modalidad de la impresión por tipos móviles, éstos se creaban con estos espacios. En el tipo móvil se hablaba de hombro para denominar el espacio que separa la forma en relieve del glifo del borde rectangular de la pieza de metal. Están los hombros laterales, que separa cada glifo de los que va a tener delante y detrás en su línea de texto y los hombros superior e inferior, para separarlos de las líneas precedente y siguiente. A veces sólo existía uno de estos hombros, el superior o el inferior. En otros casos los tipos de fundían sin estos últimos hombros y la separación entre líneas se hacía mediante largos listones dispuestos entre ellas: las interlíneas. Para crear blancos se utilizaban piezas de diferentes formatos; estaban, por ejemplo, los espacios, que servían para reservar el hueco entre las palabras. Para las sangrías de primera línea se consideraba adecuado utilizar un espacio cuadrado. Se trataba del cuadratín: tenía la altura del tipo y separaba horizontalmente esa misma distancia el comienzo del texto del margen. Aunque hoy día no se suele hablar de cuadratín, sí sigue siendo una regla de maquetación guardar esa distancia en puntos. Aunque cambie la técnica, la norma estética sigue siendo válida.


« Tipos metálicos suelos {banco de imágenes del ISFTIC « Tipos ya montados en líneas {cortesía de Willi Heidelbach

La confusión llega cuando se cruza en nuestra experiencia otra palabra: cuerpo. En la fundición de tipos metálicos se denominaba cuerpo a la altura total de éstos como pieza —la altura del carácter más la de los hombros, si los había—. Como existió la técnica de fundir tipos sin hombros, la noción de cuerpo se terminó identificando con la altura total de los glifos, es decir, desde los ascendentes hasta los descendentes. En maquetación se suele hablar de cuerpo cuando nos referimos al tamaño de la letra. Es correcto siempre y cuando no olvidemos que ese cuerpo incluye espacios verticales en blanco.


« Los espacios que corresponderían a los antiguos tipos. Los hombros siguen teniéndose en cuenta al diseñar un tipo de letra. Al principio del párrafo, el cuadratín crea la sangría