La geisha cuadrada



IKKO TANAKA
1930 : Nara . Japón
2002 : Tokyo . Japón


uy ligado a la Bienal de México, de la que hablé hace unos días, nos encontramos ante alguien considerado casi un dios en Japón. Su trabajo se desarrolla en la época en que su país vuelve a ponerse en movimiento tras la debacle de la guerra. Su mirada está limpia de fantasmas —no como la generación anterior, devastada— y empuña el color con energía.

Lo que maravilla de su obra es la manera en que crea materia y planos de profundidad con geometrías de párvulo, como ocurre en el cartel que me hizo adepto: realizado para promocionar la gira estadounidense de una compañía de danza japonesa, revela el rostro de una mujer oriental a partir de unos pocos círculos y cuadrados. Imposible ignorar la mente que hay detrás de semejante construcción.

Del estudio que fundó en 1963 ha salido la obra que mejor ha casado —y ha querido casar— la tradición artística nipona con las formas gráficas occidentales en todo tipo de soporte y formato. Su arte es especial tanto por la técnica como por la intención, ambas novísimas. Fue el primero que pudo hacerlo, pero no dejó pasar la oportunidad.

A falta de una página de su estudio (!), te enlazo a la reseña del premio que le otorgó el Tokyo Type Directors Club a mediados de los 90 por un proyecto sobre tipografía mundial.


« Nihon Buyo, la maravilla « su contribución a la serie de carteles Hiroshima Appeals « Libro retrospectivo de su obra publicado en 2003 por el Museo de Arte Contemporáneo de Tokyo; descatalogado