La inclinación de la cursiva


Serie CONCEPTOS TIPOGRÁFICOS / 7

omo hemos visto, a partir de la concepción gráfica de un tipo de letra se van desarrollando fuentes que cubran las necesidades de los profesionales que han de usarlas. Las variaciones posibles a partir de la fuente normal se sistematizan a través de lo que llamamos variables tipográficas. Los estilos que hemos visto hasta ahora responden a valores posibles de algunas de esas variables.

Cierto valor de la variable inclinación, por ejemplo, da como resultado las fuentes cursivas. Esta variable es quizá la más restringida en cuanto a valores posibles, siempre teniendo presente la legibilidad de los caracteres. Para empezar, no deben desarrollarse fuentes a distintas inclinaciones a partir de la fuente madre, ya que su uso conjunto daría como resultado documentos caóticos. Por eso la fuente inclinada debe ser una sola, la cursiva. La inclinación debe ser lo suficientemente pronunciada como para distinguir la fuente, pero no tanto como para desequilibrar los glifos o resultar ilegible; ¿existe, entonces, una inclinación “adecuada”? Pues la norma está en torno a los 12º de inclinación en el sentido de las agujas del reloj. La inclinación en el otro sentido no es aceptable: ni imita la escritura a mano ni el texto se percibe con claridad.



Ya pudimos observar que la fuente cursiva no resulta de inclinar sin más las formas de los caracteres normales, sino que ha de construirse ex profeso; las estructuras que son eficaces verticales no lo serán igual inclinadas artificialmente. Dado que cualquier programa actual que maneje fuentes permite la inclinación personalizada de cualquier cantidad de texto, el único caso justificable para hacerlo es cuando no exista la variante cursiva de la fuente que estamos utilizando y la necesitemos sin remedio. De cualquier manera, es desaconsejable.


« Incluso en tipos de letra de palo seco, en que la forma cursiva no es sinuosa como en los serif, existen diferencias estructurales en los glifos que impiden inclinar alegremente el texto para simularla. En la línea inferior se han superpuesto el texto en cursiva [negro] y la falsa cursiva [rojo] resultante de inclinar doce grados el texto normal