Del píxel al punto de trama


Serie LA TRAMA / 2

a sabemos que las imágenes que manipulamos y con las que trabajamos en pantalla terminarán formando una espesa trama de puntos impresos, pero ¿cómo se descompone —o recompone— la retícula de píxeles que en rigor forma una imagen digital en esa trama de tinta?



El proceso de conversión se denomina rasterización, y puede ser efectuado por dispositivos o mediante aplicaciones asistentes en los sistemas de impresión. La información de los archivos de trabajo —tanto la vectorial como los píxeles de las imágenes— se traducen así a la trama de semitonos equivalente.

Si bien la calidad de las imágenes en pantalla viene dada por su resolución, que no es más que la cantidad de píxeles por unidad de longitud —generalmente, pulgada— cuando hablamos de trama de semitonos debemos referirnos a su lineatura, que es la cantidad de puntos de trama por unidad de longitud —también pulgada por norma general—.



En principio podría asegurarse que cada píxel contiene la información necesaria para generar un punto de trama, pero por ahora digamos que no es así, de modo que resolución y lineatura no van a ser magnitudes iguales casi nunca. Si a eso añadimos que los equipos de impresión poseen su propia resolución —de impresión, valga la redundancia— que nada tiene que ver con la resolución de nuestras imágenes, resulta necesario desmenuzar este tema.

Vamos a tomar el caso más complejo: valores diferentes para resolución de las imágenes, lineatura y resolución de impresión; no obstante, el ejemplo contará sólo con una tinta (el negro) para facilitar la visualización de la única trama resultante.

Tenemos una imagen cuadrada de 1 pulgada de lado y 6 píxeles por pulgada de resolución —no es una imagen muy aprovechable en la realidad, pero nos valdrá—; imagen que va a ser rasterizada a 3 líneas por pulgada de lineatura. La relación 2:1 existente entre ambas magnitudes hace que el dispositivo rasterizador tome la tonalidad media de un área de 2x2 píxeles lineales para generar cada punto de trama.



Y aquí viene lo interesante. En nuestro ejemplo, el color resultante de la operación anterior será un determinado gris, un porcentaje de negro; pero el dispositivo de impresión no puede entintar el papel u otro soporte con una cierta cantidad de tinta: o entinta o no entinta. Lo que se hace, pues, es sustituir el área virtual gris por una celda de semitono donde se imprime un círculo negro de mayor o menor tamaño dependiendo del porcentaje de negro que suponga ese gris. De este modo, el negro puro supondría entintar la celda completa —ni siquiera se apreciaría forma circular alguna—; el blanco, no entintarla; y un gris medio (50% de negro) quedaría representado por un círculo equivalente a “rellenar” la mitad de los puntos que forman la retícula de la celda de semitono. En el ejemplo, el dispositivo de impresión tiene una resolución de 15 puntos por pulgada, lo que deja para cada celda de semitono una retícula de 5x5 puntos, capaz de representar 25 tonos diferentes de gris, más el blanco.


Las celdas de semitono representan puntos de semitono tanto más "redondos" cuanto mayor sea la resolución de impresión. Aquí se ven las posibilidades de una celda de 5x5 puntos de impresión